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Privacidad de datos de los alumnos: lo que los docentes deben saber

12 de agosto de 2026 · 2 min de lectura

Todo docente que lleva una nueva herramienta digital al aula tarde o temprano se encuentra con la pregunta: ¿qué pasa con los datos de los alumnos? La respuesta depende en gran medida de cuán pocos datos se recopilan desde el principio — la mejor protección sigue siendo no pedir lo que no se necesita.

Los alumnos juegan sin cuenta

Para participar en una actividad, un alumno solo escribe un nombre — sin correo, sin contraseña, sin fecha de nacimiento. No se crea ningún perfil permanente para alumnos no registrados; lo que se guarda es estrictamente la puntuación y las respuestas de esa sesión, vinculadas al nombre escrito, no a una identidad verificada.

La cuenta del docente es distinta de la del alumno

Los docentes tienen su propia cuenta (correo + contraseña), con datos gestionados según la política de privacidad de la plataforma. Los alumnos, en cambio, no necesitan cuenta salvo que quieran beneficios adicionales (progreso guardado, clasificaciones, avatares).

Quién es responsable de qué

La plataforma actúa como encargada del tratamiento de los datos introducidos por el docente o por los propios alumnos — almacena y procesa datos según las instrucciones, pero el docente (o el centro) sigue siendo el responsable del tratamiento que decide qué actividad se asigna y qué datos se recopilan.

Qué comprobar antes de usar una plataforma nueva

  • ¿Requiere cuenta de alumno, o se puede participar mediante un enlace?
  • ¿Qué datos recopila realmente al registrarse?
  • ¿Existe una política de privacidad clara y accesible públicamente?
  • ¿Se venden los datos de los alumnos o se usan para publicidad dirigida?

El derecho a la eliminación

Cualquier usuario con cuenta (docente o alumno registrado) tiene derecho a solicitar la eliminación de sus datos según el RGPD — una plataforma seria tiene un proceso claro para esto, no solo una promesa vaga en el texto de privacidad.

Para actividades de clase habituales — cuestionarios, juegos, tareas — la opción más simple y segura sigue siendo la participación sin cuenta: el alumno juega, tú ves el resultado, y al final no queda ningún perfil permanente por el que preocuparse.